Hemos realizado una doble jornada fruto de la colaboración entre la Asociación Huella Verde de Granada y la Fundación Caja Rural de Granada en el marco del Programa de Restauración del Parque de las Canteras (en concreto en el Proyecto Bosques Huella Verde) y con la complicidad del Programa Eco Días.
El objetivo principal de estas dos jornadas va a ser la construcción de una nueva charca temporal mediterránea en el Parque de las Canteras. Emocionados por el hecho de que la primera charca construida hace un tiempo ya lleva dos años albergando las primeras puestas y desarrollo de sapo corredor, nos hemos lanzado a esta aventura de ampliar la red de charcas temporales de entorno. Ojo, sin olvidarnos que estos ecosistemas son mucho más que lugares para el desarrollo de los anfibios, cumplen una misión también muy importante para otros grupos faunísticos, por ejemplo, como lugar bebedero y acicalamiento para aves, desarrollo de libélulas, etc. Pero ojo, aunque la charca ha sido el “plato principal” de ambas convocatorias no ha sido el único y en ambas se han abordado otras tareas en otras líneas de trabajo de la restauración de este espacio.
El primer día, 15 de marzo de 2026, se realizó la cubeta mediante ahoyado manual, a pico, azada y pala. Esto supone un gran esfuerzo, pero permite no generar impacto en las zonas cercanas y realizar una intervención más quirúrgica que nos ayude a que la morfología de la charcas sea la adecuada. La segunda parte consistió en la la construcción unos majanos de piedras y de maderas, recursos realizados del propio entorno de actuación, que servirán como lugares de cobijo para reptiles y otros animales. Unos apilamientos de materiales que dejan huecos internos utilizados por los mismos como lugar para “solearse”, refugio, reproducción, etc. También se realizó la plantación de ejemplares (especialmente arbustos espinosos) cerca de la charca para mejorar su naturalización y que hagan de barrera natural (para dificultar el acceso indeseados y barrera visual).
La segunda jornada, 17 de mayo, realizó la impermeabilización de la cubeta a lo que le siguió el trabajo más arduo de empedrar la charca. Esto se realiza para proteger las capas impermeabilizantes a la vez que se lograr una naturalización de la charca (aumentando la superficie sobre la crecerán algas y similares de las que se alimentarán los renacuajos) y una reducción de su impacto visual. Es un trabajo duro pues hay que buscar una ingente cantidad de piedras del entorno, trasladarlas y colocarlas con mimo. Además de ir creando el empedrado se van creando zonas de posaderos para aves, refugios para fauna, rampas de acceso-salida, etc. Nos se logró finalizar la charca, pero se avanzó mucho. Como platos secundarios de la jornada hicimos labores de mantenimiento de las plantaciones del entorno de la zona y, para finalizar, creamos unos bebederos para aves que también serán importantes en este verano que pronto nos acompañará.









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